OCTUBRE 2026: ¿De qué color era la cartulina? El grupo de WhatsApp de padres
“Aquella noche de domingo parecía tranquila hasta que el teléfono de Laura vibró a las diez y media. En la pantalla apareció la notificación del temido grupo de WhatsApp: “Padres de 3º B”.
Carlos, el papá de Mateo, abría el debate con un mensaje directo: «Hola a todos, ¿alguien se acuerda de si la cartulina para mañana tiene que ser verde o azul?».
Durante diez minutos no contestó nadie, pero Laura supo que en decenas de hogares se acababa de desatar el pánico. De pronto, los mensajes empezaron a caer en cascada. Marta aseguró con total firmeza que la profesora había dicho azul cielo para simular el mar en un mural. Dos segundos después, Javier contradijo su teoría subiendo una foto arrugada de la agenda escolar donde, con una letra infantil casi ilegible, ponía «traer cartulina fosforita».
La tensión en el chat iba en aumento. Unos decían que la papelería del barrio ya estaba cerrada y otros proponían pintar un folio en blanco con rotulador para salir del paso. Fue entonces cuando intervino Soraya, la madre delegada, aportando la calma que el grupo necesitaba. Compartió una captura de pantalla del correo oficial que la tutora había enviado a principio de curso. El texto en negrita no dejaba lugar a dudas: «Lunes 5: traer una cartulina de cualquier color, tamaño estándar».
Un suspiro de alivio colectivo recorrió el chat, seguido de una avalancha de emojis de manos rezando y caras sonrientes. Laura bloqueó el teléfono, miró la cartulina roja que ya tenía guardada en la mochila de su hijo y sonrió al comprobar que, una vez más, el grupo de padres había sobrevivido a la crisis del domingo por la noche”
A modo de anécdota, pero basada en hechos reales. La historia anterior es una realidad diaria en nuestros colegios y en nuestros hogares.
La comunicación rápida y efectiva entre los padres de una misma clase con el colegio es un hecho que, hoy en día, resulta imprescindible. En cuanto empieza el curso, comienzan también las preocupaciones de los padres, los nuevos horarios, los desencuentros, y el agobio para que su hijo o su hija tenga todo el material preparado. Una herramienta aliada para que funcione bien esta comunicación y que revierta positivamente en la educación de nuestros hijos son los grupos de WhatsApp de padres.
Para muchas madres el momento esperado, cuando comienza septiembre, es formar el nuevo grupo de padres y madres. Pero es necesario tener algunas medidas de prudencia y reflexionar sobre su uso para que resulte eficaz para la educación familiar, que esa herramienta nos ayude a mejorar el entorno escolar del hijo, su responsabilidad, su quehacer diario y sus seguridades.
Algunas sugerencias sobre cómo interiorizar el correcto uso de esta herramienta para muchos padres y madres en el grupo de WhatsApp de la clase de su hijo, serían las siguientes:
- Respetar la intimidad del niño: en el transcurso escolar, habrá momentos de problemas, de conflictos, de situaciones un poco escabrosas, y también de éxito y de alegría. La solución de los problemas de un hijo no se puede exponer en un grupo de 30 padres, se actuaría sin respetar la intimidad del propio hijo. Todos esos problemas hay que tratarlos en privado, hay que sacar el tiempo necesario para ir al colegio y hablar con el tutor o con el profesor conveniente para, mirándole a la cara, contarle nuestra preocupación.
- Respetar horarios: es un síntoma de respeto cuidar los horarios en los que enviamos esos mensajes. El horario escolar acaba entre las cuatro y las cinco de la tarde; al llegar a casa, como es natural, los niños exponen su día de colegio. Es ese un momento adecuado para, en caso de necesidad, consultar o preguntar a los demás padres. Es importante que, a altas horas la noche o durante el tiempo de descanso de los demás, no se envíen mensajes de WhatsApp en este grupo.
- Priorizar la responsabilidad de los hijos: Esta herramienta no puede servir para debilitar, y en muchos casos anular, la obligación que tienen los hijos de anotar bien sus deberes y de enterarse claramente, sobre cuáles son sus tareas para el día siguiente. El grupo de WhatsApp de Padres no puede utilizarse como si fuera la agenda escolar de nuestro hijo, le haríamos un flaco servicio ya que estaríamos tratándolos como si fueran débiles y dependientes de nosotros. Ellos son responsables de su propio trabajo, de su propio material, y de las cosas que pueda necesitar para poder seguir al día su trayectoria escolar. Actuar de distinta manera, sería excluirles de su propia responsabilidad.
- Evita las críticas: Cuando los escuchamos a nuestros hijos después de la escuela, puede ocurrir nos cuenten situaciones o conductas que no nos gustan por parte del profesor, de otros compañeros o de otras familias de la clase. En ocasiones, con impulsividad, utilizamos el móvil para lanzar una queja o una crítica, de manera que generamos una sensación de alarma y malestar en todos los padres de la clase: que, si este profesor ha llegado tarde, que, si una compañera le ha gritado a mi hijo, que no se han enterado bien de los deberes los niños y eso debe ser porque el profesor no se ha explicado bien…. Un mensaje grupal no es el medio adecuado para criticar a ningún profesor, para hablar mal del centro educativo donde están nuestros hijos, y mucho menos, para hacer comentarios negativos sobre alumnos o sobre familias. Los cotilleos están de más. El grupo de whatsapp es una herramienta de comunicación, no un medio de desahogo. Utilizar la conversación con el profesor, preceptor, o director, acudir al centro educativo y exponer nuestras quejas y nuestro descontento es una actitud de elegancia y de interés genuino y leal por la mejora de la educación en el colegio.
- Soluciona los problemas personales en persona: Muchos de los problemas de nuestros hijos, surgen de su relación con otros compañeros. Una actitud que debemos tomar es hablarlo con los padres del compañero que está involucrad siempre fuera del grupo y si es posible hablarlo personalmente y cara a cara. Los mensajes, al no tener contexto, pueden inducirnos a decir cosas de las cuales luego… nos podemos arrepentir.
- Ser parte de la solución: Este medio de comunicación trata de facilitar el día a día de los niños y familias en el colegio. Hablar exclusivamente de temas que afecten a nuestros hijos, al grupo de la clase, a las actividades, horarios, eventos escolares, reuniones de padres ayuda a que no se desvirtúe la función de este grupo. El tono siempre positivo, y cuando no pueda ser de esta manera, valorar la trayectoria y la dimensión que pueden tener nuestros mensajes en los demás padres; debemos y tenemos que ser parte de la solución y nunca parte del problema.
- Es mejor enseñar que corregir: Si desde el principio se hace partícipe al grupo de estas normas básicas sobre el buen uso de grupo WhatsApp de padres, puede funcionar bien. Explicar y enseñar el correcto uso de este medio de comunicación evita utilizarlo de una manera negativa. Solo así, todos los padres que pertenecen al grupo podrán utilizar este medio con tranquilidad y de una manera útil y eficaz.



